La epidemia de baile de 1518: cómo terminó y las teorías sobre lo que pasó en Estrasburgo
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En el verano de 1518, en la ciudad de Estrasburgo, decenas de personas empezaron a bailar en la calle sin poder detenerse. No era una fiesta. Bailaban durante días, agotadas, con los pies lastimados, mientras la ciudad entera intentaba entender qué estaba pasando.
En el video te contamos cómo empezó. Acá tenés la historia completa: cómo terminó, qué hicieron las autoridades y las teorías que todavía se discuten más de 500 años después.
Una ciudad al límite
Estrasburgo era entonces una ciudad del Sacro Imperio Romano Germánico (hoy está en Francia). A comienzos del siglo XVI, la región venía de años muy duros.
Hubo malas cosechas, hambre y precios del pan por las nubes. Circulaban enfermedades como la viruela, la sífilis y la lepra. Mucha gente vivía con miedo, deudas y la sensación de que el cielo la estaba castigando.
Ese contexto es clave para entender lo que vino después.
Julio de 1518: la mujer que no podía parar
Según las crónicas, a mediados de julio una mujer conocida como Frau Troffea salió a la calle y empezó a bailar. No había música. No había celebración.
Siguió durante horas, hasta caer rendida. Al día siguiente, volvió a hacerlo. Y al otro. Su marido no lograba detenerla.
Al cabo de unos días, otras personas empezaron a imitarla. Según los relatos, en una semana ya eran más de treinta.

Foto: Charles Spindler (dominio público), Wikimedia Commons
Una epidemia que crecía
Durante las semanas siguientes, el número siguió subiendo. Algunas crónicas posteriores hablan de hasta 400 personas afectadas en el momento de mayor intensidad, aunque los historiadores advierten que las cifras exactas son difíciles de confirmar.
Los testigos describían a hombres y mujeres que bailaban con expresión de angustia, como si no fueran dueños de su cuerpo. Gritaban, pedían ayuda y seguían moviéndose.
Hay relatos posteriores que hablan de muertes por agotamiento, infartos o derrames. Sin embargo, los documentos de la época que se conservan no confirman cuántas personas murieron, y es uno de los puntos que los historiadores siguen revisando.
La cura insólita: más música
Las autoridades consultaron a los médicos de la ciudad. Su diagnóstico, según las ideas de la época, fue que se trataba de una enfermedad natural causada por "sangre caliente".
¿La solución? Que siguieran bailando hasta que la fiebre se les pasara.
Así que la ciudad hizo algo que hoy parece increíble:
- Habilitó espacios públicos para que los afectados bailaran, incluidos salones de gremios y mercados.
- Mandó construir un escenario de madera.
- Contrató músicos con tambores, flautas y otros instrumentos para acompañarlos.
- Pagó a personas fuertes para que sostuvieran a los bailarines y los mantuvieran en movimiento.
No funcionó. La música, en lugar de calmar la situación, parecía atraer a más gente.
El giro: prohibir el baile
Ante el fracaso, las autoridades cambiaron por completo de idea. Empezaron a pensar que no era una enfermedad del cuerpo, sino un castigo divino.
Entonces:
- Prohibieron bailar en público y tocar música en la calle (con excepciones, como las bodas, y con instrumentos suaves, no tambores).
- Expulsaron temporalmente a jugadores y prostitutas, en un intento de "purificar" la ciudad.
- Y lo más importante: llevaron a los afectados a un santuario dedicado a San Vito, en las montañas de los Vosgos, cerca de la localidad de Saverne.
En aquella época, en esa región se creía que San Vito podía castigar con una "maldición" de baile, y también curarla. En el santuario, los bailarines participaban en misas y rituales. Según los relatos, se les entregaban zapatos rojos marcados con cruces.
Cómo terminó
Hacia finales del verano, a comienzos de septiembre, la epidemia fue apagándose. Los afectados dejaron de bailar de a poco y la ciudad volvió a la normalidad.
¿Fue el santuario? ¿El cansancio? ¿El paso del tiempo? Nadie lo sabe con certeza. Lo que sí se sabe es que no fue un caso único: en la Europa medieval hubo otros brotes de "manía danzante", como el de 1374, que se extendió por ciudades a orillas del río Rin.
Las teorías: ¿qué pasó realmente?
1. Envenenamiento con cornezuelo
El cornezuelo es un hongo que puede infectar el centeno húmedo. Contiene sustancias que pueden causar alucinaciones y convulsiones. Durante mucho tiempo fue una explicación popular.
El problema: el cornezuelo también reduce el flujo de sangre a las extremidades. Muchos expertos dudan de que alguien intoxicado pudiera bailar de forma coordinada durante días.
2. Enfermedad psicógena masiva
Es la teoría que más defienden hoy varios historiadores, entre ellos John Waller, autor de un libro sobre el tema. Plantea que el estrés extremo (hambre, enfermedad, miedo) sumado a la creencia en la maldición de San Vito llevó a muchas personas a un estado de trance que se contagiaba de unos a otros.
Según esta idea, las medidas de la ciudad, como los escenarios y los músicos, habrían empeorado todo: hicieron el fenómeno más visible y "confirmaron" que era real.
3. Un ritual o una secta
Otra hipótesis sugiere que parte de los bailarines participaba en un ritual religioso no oficial. Tiene menos apoyo, porque los relatos describen a personas que pedían ayuda y no querían seguir bailando.
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Por qué esta historia sigue fascinando
Más de cinco siglos después, la epidemia de baile de 1518 sigue siendo uno de los episodios más extraños de la historia europea. Hay documentos de la época que la registran, como notas de médicos, decisiones del consejo de la ciudad y crónicas. Por eso los historiadores la consideran un hecho real, aunque muchos detalles se discutan.
Y deja una pregunta incómoda: ¿hasta dónde puede llegar el miedo colectivo cuando una sociedad está al límite?
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Créditos de las imágenes
Fotos de terceros con licencias libres, usadas en el video y en este artículo. En el video se recortaron a formato vertical, se animaron y llevan texto encima. La imagen de portada es de: «Hondius brugje», de Hendrik Hondius I, dominio público, vía Wikimedia Commons.
- «Hondius brugje», de Hendrik Hondius I, dominio público, vía Wikimedia Commons
- «The dancing mania Wellcome M0014846», de autor desconocido, CC BY 4.0, vía Wikimedia Commons
- «Danse Saint-Guy 1518 Charles Spindler détail», de Charles Spindler, dominio público, vía Wikimedia Commons
- «Epileptics Walking to the Left MET DP825761», de After Pieter Brueghel the Elder, CC0 (dominio público), vía Wikimedia Commons
- «Hondius processie», de Hendrik Hondius I, dominio público, vía Wikimedia Commons
- «King David and musicians from Olomouc Bible, folio 276R», de Unknown illustrator, Czechoslovakia, 1417 A.D., dominio público, vía Wikimedia Commons
- «209 Tanzwut», de H.-P.Haack, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons
- «J. Wencker-Strasbourg-Maison Gast (1872)», de J. Wencker, dominio público, vía Wikimedia Commons
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